A veces me gustan los cuentos para niños; otras veces no.
Hay cuentos para niños escritos por adultos frustrados que creen recordar que han sido niños, y además hacen el esfuerzo cuando su editor llama por teléfono. Son ese tipo de cuentos con definiciones ocultas entre colores chillones, solapas desplegables y demás parafernalia. Esos cuentos no me gustan en absoluto.
Hay otros cuentos para niños escritos por adultos en los que nunca podría aparecer Pepito Grillo (no se me ocurre ninguna manera mejor de acotar la categoría), y ésos me inspiran curiosidad veraniega de agua hierba..e insectos que me provocan a la vez asco y atracción. Son cuentos a pinceladas, nadie te lleva de la mano. porque los dientes de leche son sorprendentemente efectivos: pueden masticar por sí mismos.
Después están los cuentos vividos por niños, pero supongo que por desgracia desde que uso sujetador ésos ya no me son accesibles.(cuando logro desintoxicarme lo suficiente como para reírme al romper sin querer la ventana de la vecina con la pelota, siempre acabo descubriendo que estoy jugando sola).
domingo, 23 de octubre de 2011
sábado, 14 de mayo de 2011
felipe martínez y la piñata que sólo es piñata en su rotura
un cumpleaños al año, no más, no extendamos lo que no tiene extensión, sólo conseguiremos vomitar el propio estómago, y a ver qué hacemos después sin él. porque globos de barriga vacía son globos que no son globos; podíamos hacer algo con los colorantes del látex arrugado, así que lo hicimos. los mosquitos nunca fueron una amenaza realmente seria para nosotros, ahora podrán planear entre las formas diferentes que cuelgan del techo y giran con el aire (quizás con el calor y el juego llegue la reconciliación)
miércoles, 30 de marzo de 2011
domingo, 6 de marzo de 2011
domingo, 23 de enero de 2011
Todos sabemos que una pelota o cualquier objeto redondo rueda; pero, ¿qué sabemos realmente? Sabemos en nuestras mentes que un objeto redondo puesto sobre una superficie apropiada rueda. Vemos el fenómeno y afirmamos que los hechos se corresponden con lo que sabemos; pero eso es sumamente diferente de la experiencia creadora de ver realmente el movimiento. Es lo que hacen los niños. De allí que puedan jugar con una pelota sin cansarse jamás, porque todavía no están aburridos, porque todavía no piensan en ello, sino que lo ven, y es una experiencia tan maravillosa que la pueden ver una y mil veces.
"La condición humana actual" Erich Fromm
"La condición humana actual" Erich Fromm
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